Imbolc marca el punto medio del invierno. Una antigua festividad celta asociada a la fertilidad y la lactancia, que recuerda el valor de lo que cambia sin que se note en un mundo que solo mira resultados.
by Javier Lebrón
Imbolc marca el punto medio del invierno. Una antigua festividad celta asociada a la fertilidad y la lactancia, que recuerda el valor de lo que cambia sin que se note en un mundo que solo mira resultados.
La paz no se enseña con cartulinas ni se celebra un solo día. Se construye en la escuela, en la calle y en el ejemplo diario. O se practica, o se traiciona.
Entre el ruido y prisa, el rompecabezas se abre hueco con una propuesta indecente. Un juego lento y silencioso que no promete resultados, pero recuerda algo esencial: No todo tiene que ser productivo para valer la pena.
El periodismo no se degrada por exceso de crítica, sino por la renuncia a sus reglas. Cuando verificar deja de ser obligatorio, informar se convierte en una forma más de ruido.
Hay canciones que aparecen sin aviso y nos devuelven a otro tiempo. No se limitan a sonar, nos acompañan, guardan quiénes fuimos y siguen ahí cuando volvemos a escucharlas.
Entre la prisa y el dogma, razonar con cuidado se ha vuelto un gesto raro. El Día Mundial de la Lógica supone una oportunidad de frenar en seco, enlazar ideas y asumir el pensar como un acto de responsabilidad compartida.
Pensar en vacaciones en enero no es evasión, es anticipación. Un gesto mínimo que ordena el tiempo, activa la imaginación y convierte el futuro en algo habitable. Una razón para parar y soñar.
Cada invierno, desde San Antón hasta San Blas, las hogueras vuelven a la calle en La Mancha. Fuego, leña y un vecindario reunido sostienen una de las formas más antigua de hacer comunidad.
En un mundo atravesado por dudas, las respuestas simples suenan como certezas reconfortantes: Calman la incertidumbre, pero dejan intacta la complejidad que dicen explicar.
Cambiamos de año sin cerrar nada. Seguimos escribiendo, pensando y sosteniendo la palabra desde el trabajo y la persistencia. Hay tinta, hay mancha y hay alma para continuar. Feliz 2026.