Al menos 20.000 personas, según la Delegación del Gobierno, han recorrido este jueves el centro de Madrid para homenajear a Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que murió dos semanas después de ser desahuciada de la vivienda en la que había residido durante 71 años. La movilización, convocada por el Sindicato de Inquilinas, ha partido a las 20.00 horas de la Puerta del Sol y ha concluido frente al número 46 de la calle Alcalde Sáinz de Baranda, en el distrito de Retiro.
La marcha se ha desarrollado bajo el lema “No haya ninguna Maricarmen más” y ha reunido a vecinos, activistas, estudiantes y representantes de organizaciones sociales. Los manifestantes han coreado consignas en defensa del derecho a la vivienda y contra los desahucios, mientras portaban velas, flores, fotografías y pancartas en recuerdo de la mujer, cuya historia se ha convertido en un símbolo de la crisis habitacional.

Maricarmen Abascal falleció este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón, donde permanecía ingresada desde el desahucio, ocurrido el pasado 23 de septiembre. Su caso provocó una ola de protestas y una acampada en la Puerta del Sol, además de concentraciones y homenajes en distintas ciudades españolas.
Homenajes en su antigua vivienda
Antes de la marcha, vecinos y ciudadanos acudieron al portal en el que Maricarmen vivió durante más de siete décadas. Allí se instaló un altar improvisado con velas, flores, mensajes y fotografías. “Gracias por cambiar España” y “Se lo debemos” fueron algunos de los mensajes depositados frente a la vivienda.

La acampada de Sol también se transformó durante la noche en un espacio de duelo colectivo, con lecturas de poemas, dedicatorias y minutos de silencio. La organización convocante ha llamado además a guardar este viernes un minuto de silencio a las 12.00 horas en centros de trabajo y estudio de todo el país.
Reacciones políticas
La muerte de Maricarmen ha provocado reacciones en las principales instituciones. PSOE y Más Madrid impulsaron un minuto de silencio en el Ayuntamiento de Madrid, mientras que en otras sedes institucionales la iniciativa generó discrepancias políticas. En el Parlamento Europeo, eurodiputados socialdemócratas, verdes y de izquierdas mostraron carteles con mensajes como “El rentismo mata”, “Hasta siempre, Maricarmen” y “Stop desahucios”.

El fallecimiento también ha abierto una nueva disputa entre los partidos. Desde el Partido Popular se ha acusado al Gobierno de utilizar políticamente el caso, mientras que las organizaciones convocantes han reclamado medidas urgentes para garantizar el acceso a una vivienda y evitar nuevos desalojos de personas vulnerables.
La movilización de Madrid ha cerrado una jornada marcada por la conmoción y la indignación. Para los asistentes, la marcha no solo ha servido para despedir a Maricarmen, sino también para convertir su historia en una reivindicación colectiva frente a la precariedad y la falta de alternativas habitacionales.

