Más de 500 estudiantes de distintos centros educativos de Ciudad Real han participado en el Teatro Quijano en una jornada dedicada a la prevención de la conducta suicida.
La actividad forma parte del primer Plan Municipal de Prevención de la Conducta Suicida y busca proporcionar a los jóvenes herramientas para identificar situaciones de sufrimiento, saber cuándo pedir ayuda y convertirse también en una red de apoyo para sus compañeros.
Aprender a reconocer señales y pedir ayuda
La concejala de Servicios Sociales, Aurora Galisteo, ha destacado la importancia de trabajar la prevención desde la adolescencia y de enseñar a detectar pequeñas señales que puedan indicar que una persona está atravesando una situación de sufrimiento.

Galisteo ha trasladado a los jóvenes el mensaje de que “no están solos” y ha defendido la necesidad de normalizar que una persona pueda expresar que no se encuentra bien.
La responsable municipal ha animado al alumnado a acudir a educadores, profesores, adultos de confianza o recursos municipales cuando ellos mismos o alguien de su entorno necesite ayuda.
Más de 500 alumnos de cinco centros
La jornada ha contado con alumnado de cinco centros educativos de Ciudad Real, principalmente estudiantes de 4º de ESO, además de un grupo de 3º de ESO y jóvenes de 1º de Bachillerato.

La concejala de Educación, María José Escobedo, ha destacado la iniciativa impulsada por el IES Hernán Pérez del Pulgar y la metodología utilizada, basada en el denominado aprendizaje por cascada.
El sistema parte de la formación y asesoramiento al alumnado de 1º de Bachillerato y 4º de ESO, que posteriormente transmite esos conocimientos al resto de estudiantes.
Un proyecto que parte del IES Hernán Pérez del Pulgar
El orientador del centro, Sergio Carretero, ha presentado el proyecto En cascada, cuidamos la salud mental, desarrollado desde hace varios años.
La iniciativa busca normalizar y visibilizar la conversación sobre salud mental, impulsar acciones preventivas y crear redes de apoyo entre los propios jóvenes.

Dentro de la jornada, el alumnado ha preparado además un “teatro de lo oprimido”, una propuesta participativa en la que los propios estudiantes representan distintas situaciones y el público puede intervenir proponiendo posibles soluciones.
Prevenir desde edades tempranas
El psicólogo y coordinador del Plan Municipal de Prevención de la Conducta Suicida, Óscar Martín Romo, ha defendido la necesidad de comenzar este trabajo desde edades tempranas.
El objetivo, ha explicado, es crear una barrera preventiva que permita a los jóvenes disponer de herramientas para afrontar dificultades y pedir ayuda cuando la necesiten.
El Ayuntamiento continuará desarrollando durante los próximos meses las medidas incluidas en el plan, mientras el proyecto educativo plantea seguir ampliando la red con la incorporación de más centros y entidades del entorno.

