Hoy sábado 31 de octubre debía de publicar mi columna de DivagArte nº 28. Pero no me apetece.
Había pensado en decir cómo la cultura nos puede acompañar y consolar. Había pensado en escribir un par de páginas con ejemplos de momentos duros que fueron rodeados y vencidos por el arte, por la música, por la belleza y la cultura. Pero no me apetece. Y no tengo fuerzas.
Espero que permanezcamos unidos ante estos momentos. Que seamos respetuosos con el dolor de los demás. Y generosos con quien esté en situación de encontrar las verdaderas causas del accidente. Para que nunca más se vuelva a producir.
Y agradecer a los equipos de emergencias que siempre están ahí para cualquiera de nosotros, a los voluntarios y a quienes colaboran en las tareas de recuperación.

