La Diputación de Ciudad Real ha formalizado con la familia del fallecido fotoperiodista Manuel Herrera Piña la adquisición de su archivo, compuesto por alrededor de 300.000 fotografías que documentan buena parte de la historia de la capital y la provincia durante la segunda mitad del siglo XX.
El acuerdo permitirá incorporar el conjunto al patrimonio provincial, conservarlo como una unidad documental y facilitar en el futuro su utilización con fines históricos, culturales y de investigación.
El contrato ha sido firmado por el presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde, junto a la viuda del fotógrafo, Antonia Núñez Gómez, y sus hijos María Luisa, Juan Antonio y Manuel Herrera Núñez.
El archivo llegará al Archivo Provincial en unos quince días
La previsión es que el fondo sea trasladado en aproximadamente quince días a las dependencias del Archivo Provincial, dependiente del Servicio de Patrimonio de la Diputación.
La formalización del contrato culmina las gestiones desarrolladas desde el Área de Organización Interna, dirigida por el vicepresidente Adrián Fernández Herguido, y abre ahora una nueva fase centrada en el traslado, la custodia y el tratamiento del material.
Fernández Herguido ha explicado que las dimensiones y características del archivo han obligado a coordinar distintas actuaciones administrativas y técnicas para determinar el procedimiento de adquisición, garantizar la transmisión del conjunto y asegurar su conservación.
Más de medio siglo de calles, personas y vida cotidiana
Valverde ha destacado especialmente el valor de las imágenes que Herrera Piña realizó durante más de cincuenta años de actividad profesional, no solo por los grandes acontecimientos que documentó, sino también por todo aquello que quedó registrado alrededor de ellos.

Calles, edificios, paisajes, personas y escenas cotidianas que pudieron ocupar inicialmente un segundo plano adquieren, décadas después, un interés documental para estudiar la transformación de las ciudades, las costumbres y las formas de vida.
La Diputación considera que esa capacidad para ofrecer nuevas lecturas con el paso del tiempo constituye una de las principales singularidades del archivo, cuyo alcance podrá conocerse con mayor precisión a medida que avance su estudio y catalogación.
Un fondo abierto a investigaciones y exposiciones
El objetivo expresado por la institución provincial es que el legado no quede limitado a su conservación física, sino que pueda ser consultado y utilizado por investigadores, instituciones, entidades culturales y organizaciones interesadas, dentro de las correspondientes garantías de conservación.
Entre las posibilidades planteadas figuran futuros trabajos de investigación, publicaciones, exposiciones y proyectos de divulgación cultural. Valverde ha indicado además que el Colegio de Arquitectos ya ha mostrado interés por las posibilidades documentales del fondo.
La Diputación subraya asimismo el componente etnográfico, sentimental y emocional de unas fotografías que permiten recuperar escenarios, acontecimientos y personas ligados a la memoria colectiva de varias generaciones.
La familia destaca la conservación conjunta del legado
La viuda del fotoperiodista, Antonia Núñez Gómez, ha expresado su satisfacción por el acuerdo alcanzado y por la posibilidad de mantener vivo el recuerdo y la trayectoria profesional de Herrera Piña.
Su hijo Manuel Herrera Núñez ha agradecido que la Diputación asuma la conservación del archivo y ha destacado la importancia de que las fotografías puedan ser conocidas por la ciudadanía.
La familia ha valorado especialmente que la operación permita mantener unido un fondo de estas dimensiones, evitando su dispersión y garantizando su preservación como patrimonio documental para las generaciones futuras.
Con su incorporación al Archivo Provincial, las aproximadamente 300.000 fotografías de Manuel Herrera Piña pasarán a formar parte de los fondos patrimoniales de la Diputación como una extensa memoria visual de la historia reciente de Ciudad Real y su provincia.

