La escritora sueca Camilla Läckberg presentó este miércoles en Madrid “El llanto de los muertos”, la duodécima entrega de su icónica saga “Los crímenes de Fjällbacka”, publicada por Editorial Planeta y ya disponible en librerías desde el 26 de agosto.
Läckberg presentó el libro en el hotel Wellington de Madrid con la misma expectación que hace dos décadas, cuando llegó casi desconocida a presentar “La princesa de hielo”, la primera novela de la serie. La autora, considerada la reina del noir nórdico y la escritora de novela negra más leída en Europa, reconoció que España es “el único sitio del mundo” en el que se siente una “estrella del rock”.

Durante la rueda de prensa, Läckberg habló de su nueva novela, del reencuentro con sus personajes emblemáticos —la escritora Erica Falck y el policía Patrik Hedström—, y de temas como la salud mental y la maternidad, ejes centrales de esta entrega.
“El llanto de los muertos” recupera el universo de Fjällbacka con una historia que arranca treinta años atrás, cuando las adolescentes Sofie, Ellen y Magdalena eran inseparables hasta que Sofie desapareció sin dejar rastro. El hallazgo fortuito de una pista sobre el caso obliga a Patrik Hedström y su equipo de la comisaría de Tanumshede a reabrir la investigación, mientras Erica Falck decide indagar por su cuenta.

En un pueblo donde nada vuelve a ser igual tras la desaparición, la anciana Aino, conocida como “la mujer que llora a los muertos”, podría ser la única que guarda las respuestas.
Esta es la primera novela de Läckberg que publica con Planeta en España, sello que relanzará de manera progresiva las entregas anteriores en formato bolsillo, comenzando por títulos como “La princesa de hielo” o “Los gritos del pasado.” La saga, que en 2027 cumplirá 20 años desde su llegada a España, acumula ya 2 millones de ejemplares vendidos en el país y más de 40 millones en todo el mundo, traducidos a más de 60 idiomas.
Además, Läckberg adelantó que ya ha terminado el siguiente libro de la serie, asegurando el futuro de Fjällbacka más allá de esta duodécima entrega.

En el acto, la autora también comentó su obsesión por los crímenes “desde los cuatro años”. Entre anécdotas, confesó que algunos vecinos le piden que “mate a su suegra”, en un guiño al tono cercano y directo que la caracteriza.

