El Ayuntamiento de Ciudad Real ha presentado a la comunidad educativa el nuevo protocolo municipal de absentismo escolar, un documento concebido para reforzar la prevención, mejorar la coordinación entre las administraciones y establecer con claridad los pasos que deben seguirse cuando se detecta una ausencia reiterada de las aulas.
La concejala de Educación, María José Escobedo, ha dado a conocer sus principales líneas ante directores de centros, orientadores, representantes de AMPAS y otros integrantes de la comunidad educativa de la capital. El protocolo, desarrollado conjuntamente por las concejalías de Educación y Servicios Sociales, ha sido consensuado también con los centros educativos, la Policía Municipal y la Delegación de Educación.
“Educación sin ausencia. Responsabilidad compartida”
El nuevo documento adopta como lema “Educación sin ausencia. Responsabilidad compartida”, con el que el Ayuntamiento pretende subrayar que la prevención del absentismo no corresponde únicamente a los centros educativos, sino que requiere la intervención coordinada de familias, administraciones y profesionales.

“El absentismo es responsabilidad compartida de todos”, ha señalado Escobedo, que ha agradecido la implicación de los distintos agentes que participan desde el momento en que se detecta un caso.
Uno de los objetivos centrales del protocolo es reducir los tiempos de actuación, estableciendo con mayor precisión qué debe hacerse, quién debe intervenir y en qué momento del procedimiento.
Un documento común para coordinar las actuaciones
El protocolo funcionará como documento de referencia para la coordinación entre las distintas áreas municipales implicadas, especialmente Educación, Servicios Sociales y Policía Municipal, además de otras administraciones y entidades relacionadas con la escolarización en Ciudad Real.
La intención es evitar respuestas aisladas y articular un procedimiento común que permita intervenir de manera más rápida cuando se detecten situaciones de absentismo.
El Ayuntamiento recuerda que detrás de estas situaciones pueden existir factores muy diferentes. Entre ellos se encuentran circunstancias relacionadas con el entorno familiar, pero también problemas de desmotivación del alumnado u otras situaciones personales y sociales.

Por ello, el protocolo plantea que cada caso sea abordado teniendo en cuenta las variables que puedan estar provocando las ausencias, en lugar de aplicar una respuesta uniforme.
Desde los primeros indicios hasta una posible remisión a Fiscalía
El documento identifica las actuaciones que deberán ponerse en marcha y los responsables de iniciarlas desde el momento en que se detecte una situación de absentismo de media o alta intensidad.
A partir de ahí se establece una secuencia de medidas y pasos intermedios en los que intervienen los distintos servicios y administraciones competentes.
La última actuación contemplada, en aquellos casos en los que el proceso no haya podido resolverse mediante las medidas anteriores, será la remisión del expediente a Fiscalía.
Con este protocolo, el Ayuntamiento pretende reforzar tanto la prevención como la capacidad de respuesta institucional ante situaciones que pueden afectar al desarrollo educativo y social de los menores, incorporando un marco común para que centros, servicios municipales y familias dispongan de una hoja de ruta compartida.

