El Centro Cívico de Alcázar de San Juan ha acogido la primera sesión del Proyecto Piloto de Intervención Comunitaria Intercultural, una iniciativa promovida por la Consejería de Bienestar Social dentro de la Red de Barrios de Castilla-La Mancha.
La jornada reunió este jueves 17 de septiembre a profesionales de los Servicios Sociales de Atención Primaria de Alcázar de San Juan, Mota del Cuervo, Seseña y Tarancón, que han iniciado un proceso formativo especializado orientado a reforzar la coordinación y el trabajo en red.
Una formación en dos fases
El proyecto arranca con una formación distribuida en dos jornadas iniciales, a las que seguirá una segunda fase los días 8 y 9 de octubre.

El programa está impartido a través de la entidad Intermediación y la Universidad de Castilla-La Mancha, con un enfoque que pretende trasladar la intervención comunitaria más allá de barrios o zonas concretas para aplicarla al conjunto de la población.
La metodología busca mejorar la cooperación entre profesionales y facilitar el intercambio de experiencias entre municipios con realidades sociales diferentes.
Compartir experiencias entre municipios
La concejala de Asuntos Sociales de Alcázar de San Juan, Patricia Benito, asistió a la primera sesión y destacó el valor del aprendizaje compartido entre los técnicos participantes.
“No solo vienen los docentes a enseñar a los técnicos cómo mejorar estas dinámicas, sino que la presencia de profesionales de otros municipios ayuda a compartir proyectos, ideas y buenas prácticas para hacer comunidad en todo Alcázar, atendiendo la idiosincrasia de cada barrio”, explicó.
Benito señaló además que, según los datos manejados por el Ayuntamiento, Alcázar de San Juan cuenta actualmente con la totalidad de las prestaciones y proyectos que la Junta pone a disposición de los municipios dentro de este ámbito.
Ayuntamientos, Servicios Sociales y tercer sector
La coordinadora de Inclusión Social de la Consejería de Bienestar Social, Esther Monteagudo, recordó que la Red de Barrios de Castilla-La Mancha comenzó a desarrollarse en 2019.

El objetivo del proyecto piloto es comprobar el funcionamiento de una metodología basada en la intervención comunitaria y valorar posteriormente su posible extensión a otras localidades de la región.
“Lo que venimos a hacer aquí hoy es formarnos en intervención comunitaria para que, si este proyecto piloto sale adelante, podamos extender esta metodología a toda la región”, señaló Monteagudo.
Una red para mejorar la convivencia
La iniciativa plantea un modelo de colaboración entre ayuntamientos, Servicios Sociales y entidades del tercer sector, con el objetivo de generar dinámicas comunes de intervención y aprovechar la experiencia acumulada en cada municipio.
Según ha explicado la coordinadora regional, el planteamiento pasa por que los distintos territorios puedan aprender unos de otros, intercambiar herramientas y adaptar las experiencias a las características sociales de cada barrio y localidad.
La primera sesión celebrada en Alcázar de San Juan abre así un proceso formativo que continuará durante las próximas semanas y que servirá para evaluar la aplicación de este modelo de intervención comunitaria intercultural en distintos puntos de Castilla-La Mancha.

