Alcázar de San Juan ha vuelto a reunir a profesionales, administraciones públicas, entidades sociales, empresas y representantes universitarios para analizar el futuro de los cuidados a través de la tecnología en el Seminario Tecnodependencia de Castilla-La Mancha.
La iniciativa está organizada por Fundación CERES, con la colaboración del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan y la Junta de Comunidades, y da continuidad al primer encuentro celebrado en la localidad en mayo de 2025.
La inauguración ha contado con la alcaldesa, Rosa Melchor; la concejala de Servicios Sociales, Patricia Benito; la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano; la presidenta de Fundación CERES, Antonia Valverde Quevedo, y José Manuel Ramírez Navarro, presidente del Observatorio Estatal para la Dependencia y de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales.
Tecnología al servicio de unos cuidados más personalizados
El seminario plantea cómo incorporar herramientas tecnológicas al sistema de atención a la dependencia sin sustituir la relación personal que sostiene buena parte de los cuidados.

Antonia Valverde ha explicado que la nueva etapa del proyecto pretende mantener durante todo el año un espacio de comunicación, intercambio de experiencias y generación de propuestas entre quienes trabajan en este ámbito.
Rosa Melchor ha defendido, por su parte, la aplicación de las nuevas tecnologías cuando permiten mejorar la calidad de vida y favorecer una atención más adaptada a las circunstancias de cada persona.
“Pensaba en todas las bondades de las nuevas tecnologías que el año pasado pudieron enseñarnos las diferentes empresas y algunas organizaciones del tercer sector para ayudar, ni más ni menos que a dignificar la vida de las personas”, ha señalado la alcaldesa.
Castilla-La Mancha supera las 123.000 prestaciones de dependencia
La jornada coincide con el 20.º aniversario de la Ley de Dependencia, circunstancia que ha permitido hacer balance de la evolución del sistema y abordar los retos que afrontará durante los próximos años.
Según los datos actualizados por la Junta a 31 de agosto de 2026, Castilla-La Mancha atiende a 82.708 personas mediante 123.820 prestaciones y servicios, frente a las 47.160 prestaciones que existían en 2015. El Gobierno regional señala además que ya se ha superado ampliamente el objetivo de alcanzar las 100.000 prestaciones durante la actual legislatura.
La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha puesto estos datos como ejemplo de la evolución del sistema y ha defendido un modelo que permita a las personas permanecer el mayor tiempo posible en su entorno habitual.
Un 8,25 sobre 10 en el Observatorio de la Dependencia
Durante el seminario, José Manuel Ramírez Navarro se ha referido también al XXVI Dictamen del Observatorio Estatal de la Dependencia.

En esa evaluación, Castilla-La Mancha obtiene 8,25 puntos sobre 10 y la máxima puntuación en 15 de los 20 criterios analizados, lo que la sitúa en primera posición entre las comunidades autónomas dentro de ese informe.
El Observatorio analiza aspectos relacionados con la cobertura, la gestión de expedientes, las prestaciones y otros indicadores del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
La teleasistencia como uno de los ejes del modelo
Uno de los ámbitos destacados durante el encuentro ha sido la teleasistencia avanzada, concebida como una herramienta para reforzar la autonomía, facilitar la permanencia en el domicilio y detectar situaciones de riesgo o soledad no deseada.
El Gobierno regional define su servicio como público, universal y gratuito y cifró en el último balance disponible en 85.959 las personas beneficiarias, con presencia en el 93 % de los municipios y cobertura para más del 99 % de la población regional.

La tecnología permite incorporar sistemas de seguimiento, detección de incidencias y comunicación inmediata, aunque los participantes han insistido en que estas herramientas deben complementar, y no sustituir, la atención personal.
“Los profesionales y los cuidados humanos son necesarios”
García Torijano ha defendido precisamente un modelo en el que innovación y atención humana avancen de forma paralela.
“Los profesionales, los cuidados humanos, las personas somos necesarias y nos tenemos que apoyar, eso sí, en las tecnologías que vienen”, ha señalado la consejera durante la jornada.
El Seminario Tecnodependencia consolida así a Alcázar de San Juan como espacio de encuentro para debatir sobre un sistema de cuidados en transformación, en el que la tecnología, la profesionalización y la atención personalizada aparecen como elementos complementarios para responder al crecimiento de las necesidades relacionadas con la dependencia.

