DivagArte: El rock progresivo o rock sinfónico de los setenta. Tercera y última parte
Una nueva manera de resolver la música popular a través de músicos clásicos de primera magnitud.

El "Prog" hispano / C. Cervantes

by | May 16, 2026 | #Manchacultura

Terminamos el «Prog» hispano. Veremos cómo se interpretó aquí lo que sucedía en la música popular fuera de ese triste país de la época llamado España.

Antes de que muriera el dictador Franco, en España vivíamos en un agujero oscuro. Nos llegaban cosas del extranjero de todo tipo: ropa, música, libros… y nos los repartíamos como podíamos. Como si fueran secretos y tesoros. Como esa imagen de la película Pulp fiction de Quentin Tarantino, donde Travolta abre un maletín y de allí sale una luz mágica, que nunca se explica (es que es un «McGuffin», que decía Hitchcock), pero que mucha gente entiende que es la llave hacia el otro mundo. O quizá no. Quizás es una basura que nadie esperaba encontrar, pero muy cara.

Pues así recibíamos los de entonces cada novedad cultural venida de fuera, con una incógnita a medio cami­no entra la curiosidad más morbosa y placentera y el vértigo más visceral.

Bloque

Antes de abordar el «Prog» catalán –que fue muy rico– quería detenerme en un grupo de la cornisa cantábrica al que le tengo mucho cariño. Se trata de los santanderinos, cantábricos, cantabreses o cantabrones Blo­que.

El grupo Bloque, a bloque, (jejej) en fotos promocionales

Para mi generación los Bloque fueron un punto y aparte dentro del sinfónico ibérico. Este grupo era lo más parecido al «Prog» británico que habíamos oído por aquí. Lo más parecido a Pink Floyd, a King Crimson, a Yes y a Camel. Tenían una instrumentación poderosísima, aunque las letras eran tan típicas de la época que, ahora vistos con la perspectiva de los años, quedan un poco naïf, pero era la marca de ese tiempo. Es que eran letras como de mística cósmica y esas cosas que se llevaban en los setenta y ahora quedan muy jipis y un poco pasados.

Editan su primer LP en 1978, omónimo, y se extraen dos singles, “La Libre Creación/Nostalgia” y “Undécimo Poder/Abelardo y Eloísa”, que fueron temas para posicionarse en el ámbito del «Prog» español. Con la llegada del guitarrista Juanjo Respuela en 1976, encontraron el sonido definitivo. La casa Chapa Discos, pertene­ciente a la discográfica Zafiro, les editan su primer LP en 1978. Al año siguiente editan Hombre, tierra y alma, de producción propia.

Entrega3 foto 2 portada del disco omónimo Bloque bloque, de 1978

Creado en Torrelavega, en 1973, Bloque estaba formado por Luis Pastor al bajo; Juan José Respuela guitarra y voz; Sixto Ruiz, guitarra y voz; Paco Baños a la batería y Juan Carlos Gutiérrez, voz y teclados. Inspirándose en grupos como The Allman Brothers, Yes o King Crimson, decidieron dar rienda suelta a su imagina­ción musical.

Portada de Hombre, tierra y alma

En 1980 publican El hijo del alba, grabado con mucha más calidad, pero no tuvo la repercusión esperada, porque las cosas habían comenzado a cambiar a finales de los setenta con la famosa «movida madrileña» –que no empezó en los ochenta, sino en los mediados setenta– y esa corriente tan poderosa se lo llevaba todo

por delante. Sacaron al mercado un último disco, Música para la libertad en 1981. De él se publicaron dos sencillos, “Detenidos en la Materia/Mágico y salvaje” y “Solo sentimiento/Detenidos en la materia”. Pero se disolvieron dos años después.

Portada de El hijo del alba
Portada abierta de Música para la libertad

Iceberg

Después de Andalucía, Cataluña fue la Comunidad que aportó más grupos al «Prog» de aquí. Incluso desa­rrollaron su propio Festival de Música Progresiva en Granollers, en 1971, con Franco vivo aún…

Iceberg fue un grupo musical catalán formado en un principio como quinteto, con Max Sunyer (guitarra), Kitflus (teclados), Primitivo “Primi” Sancho (bajo), Jordi Colomer (batería) y Ángel Riba (voz), aunque tras la grabación de su primer disco pasaron a ser definitivamente un cuarteto.

Fotos promocionales de Iceberg, con sus pintas de jipis

La guitarra de Max Suñé y los teclados de Kitflus incorporan un aire jazzístico al que se suman Primi San­cho y Jordi Colomer desde la sección rítmica y Ángel Riba, que además de cantante, tocaba también la guitarra rítmica y el saxo.

En mayo de 1975 graban su primer LP, “Tutankhamon”. En este trabajo combinan temas exclusivamente instrumentales con otros donde aparece la voz en español e inglés y en el que se desarrolla una historia ambientada en el antiguo Egipto en donde los diversos temas se enlazan en una obra sinfónica argumentalmente completa. El disco tuvo un importante eco entre los aficionados al género.

Portada de Iceberg del disco Tutankhamon

En septiembre del 1976 graban su segundo disco, “Coses Nostres”. En este álbum se prescinde totalmente de la voz y la contribución de Ángel Riba se limitará exclusivamente al saxo. Riba acabará por quedar al margen de la formación aunque seguirá vinculado al grupo como manager hasta 1978.

Portada de Iceberg del disco Coses Nostres

En mayo de 1977 graban “Sentiments”, un disco que permite a Sunyer y Kitflus demostrar su virtuosismo instrumental. Ese mismo año participan en el Festival de “Las 6 Horas de Rock Ibérico”, celebrado en el Pabellón de Deportes del Real Madrid, donde también actúan Burning, Granada, Triana y Atila.

Portada de Iceberg del disco Sentiments

En 1978 preparan su primer disco en directo a partir de las grabaciones realizadas durante sus actuaciones en Oviedo, Reus, Bilbao y Barcelona. Curiosamente, para este disco no se van a utilizar versiones en vivo de temas ya previamente grabados en otros discos –como suele ser tradicional–, sino que todos los temas son inéditos y nunca los grabaron más adelante en estudio. Ese verano Iceberg participa en una gira por España llamada “La Noche Roja”, junto con Triana y Guadalquivir, entre otros.

En 1979 el grupo publica su último disco “Arc en Ciel” y el 18 de agosto de ese mismo año se presenta ante el público por última vez. La banda se disuelve un año después.

Portada de Iceberg del disco Arc En ciel

Tengo que mencionar algo de Iceberg que no he dicho hasta ahora. Y es que a pesar de ser catalanes y de hacer su propio desarrollo de la música «Prog» catalana, el grupo guiñó mucho hacia el «Prog» andaluz.

Me inclino a pensar que, en aquellos años, el auge del Progresivo andaluz impresionó tanto a los Iceberg que bautizaron algunos de sus temas con aires del sur. No significa que copiaran o que se dejaran influir, porque su estilo era un estilo bien definido, pero dejaron guiños importantes a sus colegas sureños.

En el álbum Coses nostres hay un tema llamado La flamenca eléctrica; en el disco Sentiments hay tres temas llamados Andalusia andalusica, A Sevilla y Alegríes del mediterrani; y en el álbum Arc en ciel hay un tema llamado Embrujo. Esto demuestra a quienes consideran a Cataluña como un ente aparte y que odia al resto de este país, que el arte une y no separa, que establece puentes y no dibuja fronteras, que mira con cariño a sus vecinos y que nos los excluye.

Arte contra intolerancia, exclusión, xenofobia y racismo. Arte como solución a los problemas de las socieda­des occidentales de ahora.

Se me llena el corazón de felicidad por terminar así esta serie de Rock progresivo.

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