A sus 98 años, Vicente Manzaneque ha regresado a Alcázar de San Juan para presentar Navegar contra corriente, un libro en el que recorre buena parte de una trayectoria vital y sacerdotal marcada por su vinculación con el mundo obrero, la atención a las personas más necesitadas y sus experiencias dentro y fuera de España.
El Salón Noble del Ayuntamiento reunió para la ocasión a familiares, amigos y personas que han formado parte de su vida. El acto contó también con la alcaldesa, Rosa Melchor; los concejales Francisco García-Navas y José Antonio Navarro, y el alcalde de Campo de Criptana, Santiago Lázaro.
En la mesa participaron, junto al propio autor y la alcaldesa, Joaquín Escribano y Carmen Victoria Manzaneque, sobrina de Vicente y escritora criptanense.
“Yo quería escribir un estilo de caminar”
Publicado en 2026 por la editorial Círculo Rojo y ya en su segunda edición, el libro no se plantea únicamente como una sucesión cronológica de acontecimientos.
Manzaneque explicó durante la presentación que su intención era trasladar al papel una determinada forma de enfrentarse a las dificultades. “Yo no quería escribir mi biografía. Yo lo que quería escribir es un estilo de caminar”, señaló.

“Navegar contra corriente es ir en contra de las dificultades, superar las dificultades y seguir para adelante”, añadió el sacerdote al explicar el sentido del título elegido para sus memorias.
Del movimiento obrero al compromiso con los más necesitados
Una parte fundamental de su trayectoria ha estado ligada a su relación con el mundo obrero, un compromiso que posteriormente fue orientándose hacia las personas en situaciones de mayor vulnerabilidad.
“Mi compromiso primero es un compromiso por el mundo obrero. Y luego después, cuando ya lo que es el movimiento obrero va disminuyendo, el compromiso con los pobres”, explicó.
Manzaneque resumió esa forma de entender su labor sacerdotal como “una entrega total a quien me necesite”, una posición que, según recordó durante el acto, también le llevó a afrontar momentos de incomprensión y dificultades.
De Alemania y Cuba a su etapa en Alcázar
Su vida sacerdotal le ha llevado por diferentes lugares de España y del extranjero. Entre sus destinos figuran Valdepeñas y Ciudad Real, además de su trabajo con emigrantes españoles en Alemania y una etapa en Cuba.
Una parte especialmente significativa de esa trayectoria quedó ligada a Alcázar de San Juan y a la parroquia de Santa María, donde estableció vínculos que se han mantenido con el paso de los años.

Durante la presentación recordó su relación con alcaldes y representantes de diferentes ámbitos de la sociedad alcazareña, así como la propuesta que llegó a recibir para ser nombrado hijo adoptivo. “Alcázar para mí es como mi pueblo”, afirmó.
Rosa Melchor destaca el valor testimonial de las memorias
La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, destacó el interés del libro como testimonio personal de algunos de los cambios sociales experimentados por España durante las últimas décadas.
Melchor definió a Manzaneque, por sus 98 años y su extensa trayectoria, como “historia viva de España” y recomendó especialmente la lectura de sus memorias a las generaciones más jóvenes.
La alcaldesa se refirió también al fenómeno de los llamados “curas obreros”, a los que describió como un puente entre determinadas realidades sociales y cristianas de la época, y relacionó esa experiencia, desde su propia valoración, con algunos de los cambios sociales y políticos producidos posteriormente durante la democracia.
Una presentación rodeado de familiares y amigos
Entre las personas que acompañaron a Vicente Manzaneque se encontraba también Mari Monreal, amiga del sacerdote y artista estrechamente vinculada a la cultura popular alcazareña, especialmente a la copla y al folclore manchego.
La presentación permitió reunir así distintas etapas y relaciones construidas durante casi un siglo de vida en torno a unas memorias en las que Manzaneque ha querido dejar constancia de una idea que atraviesa su trayectoria: continuar avanzando pese a las dificultades.

